Maldito impulso de idiotez
malditas las nubes que encontré,
las dudas que salen de mi
las cosas que no descubrí.
Maldito el cielo que no responde,
los árboles que caen de noche.
Maldito el chico que no responde,
ese mismo de medianoche
Maldito el príncipe de disney
con su cuentito de arco iris.
martes, 3 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
La próxima sonrisa
Cuando la espera es una luz, mil metros bajo tierra
y su sonrisa es tan indescifrable como querer abrir los ojos
en una tormenta, que sólo te queda
caminar a ciegas sin una respuesta.
Y pasas días pensando en el pasado
Con sus noches soñando en un final alterno
al que jamás verás el vuelo, igual
que nunca vieron un metro en el cielo.
Donde tus vías sólo son ignorar el día a día.
Pasando por el pre-consciente para sentirlo en tu mente.
Y saber, entender, que siempre estarás en el mundo
siendo un ignorante que no comprende.
Como olvidar los labios oscuros cuando sólo el alba
era un testigo puro, que se mofaba de los secretos
que ansiaban ser descubiertos sin tener miramientos
del tiempo, el testigo, el recuerdo y el sentido.
Que aún te quede bien consciente el tacto dulce del susurro,
el sentimiento de sorpresa a lo irreconocible, a tus actos
y sus actos, encontrando en ellos atracción por algo
que nunca conocerás el cuándo, por qué y cómo.
Saber que el sueño tan vivo, donde todo es unido
sin ojos que lo ven todos, oídos que escuchan todo
y sólo bocas que besan todo, no es más que un grito,
desesperado de un deseo que quiere ser realizado.
Pero pesado te cae cuando terminas como empezaste,
con la espera de la luz bajo tierra, con los recuerdos de sus labios
aún en tu boca, sin una respuesta que ayude a aclarar tu mente y los dedos
cruzados, deseando la próxima sonrisa tímida que devore todo a su paso.
y su sonrisa es tan indescifrable como querer abrir los ojos
en una tormenta, que sólo te queda
caminar a ciegas sin una respuesta.
Y pasas días pensando en el pasado
Con sus noches soñando en un final alterno
al que jamás verás el vuelo, igual
que nunca vieron un metro en el cielo.
Donde tus vías sólo son ignorar el día a día.
Pasando por el pre-consciente para sentirlo en tu mente.
Y saber, entender, que siempre estarás en el mundo
siendo un ignorante que no comprende.
Como olvidar los labios oscuros cuando sólo el alba
era un testigo puro, que se mofaba de los secretos
que ansiaban ser descubiertos sin tener miramientos
del tiempo, el testigo, el recuerdo y el sentido.
Que aún te quede bien consciente el tacto dulce del susurro,
el sentimiento de sorpresa a lo irreconocible, a tus actos
y sus actos, encontrando en ellos atracción por algo
que nunca conocerás el cuándo, por qué y cómo.
Saber que el sueño tan vivo, donde todo es unido
sin ojos que lo ven todos, oídos que escuchan todo
y sólo bocas que besan todo, no es más que un grito,
desesperado de un deseo que quiere ser realizado.
Pero pesado te cae cuando terminas como empezaste,
con la espera de la luz bajo tierra, con los recuerdos de sus labios
aún en tu boca, sin una respuesta que ayude a aclarar tu mente y los dedos
cruzados, deseando la próxima sonrisa tímida que devore todo a su paso.
El que antes era solo un pájaro
En lo más remoto de una isla desierta en medio de un gran océano había una chica. Su piel era blanca y sus ojos claros, su belleza era incluso visible desde lo lejos y la bordeaba una inmensa felicidad. Junto a ella había un pájaro que se posaba en su hombro mientras la niña canta una dulce melodía, la voz lo tenía atrapado y ocupado en acompañar esa linda canción con sus propias notas.
La niña bailaba y cantaba sin parar y el pájaro la seguía y la admiraba. El pájaro nunca había visto una belleza igual en esas tierras y la niña lo sabía pero aun así no dejaba de asombrar a esa pequeña criatura.
Un día el pájaro se preguntó: ¿Por qué la niña está tan feliz? ¿Acaso no se siente sola en esta isla vacía y desierta? ¿No extraña a sus familiares o amigos? ¿Nadie está esperando por ella o preguntándose en donde esta?
El pajarito de repente se siente triste por la hermosa mujer y ella lo nota, nota sus dudas y nota sus penas por lo que decide hablarle al pajarito pero este no le entiende.
La muchacha entonces se aleja del pájaro unos metros como para que este pudiera verla entera. El pájaro otra vez se siente admirando a la mujer con esa cara tan feliz y calmada, esos ojos tan claros y profundos, esa piel tan blanca y pura. En ese momento la joven chica deja expandir sus alas.
El pájaro esta asombrado puesto que nunca había visto nada igual, ningún otro humano que haya visto en su vida llevaba alas. Y además las de esta eran iguales o incluso más lindas que su dueña.
Las plumas eran blancas incluso más pálidas y puras que la piel de la chica, y eran grandes, fuertes y llenas de vida, que el pájaro sintió que podía quedarse ciego pero aun así no aparto la vista.
La niña entonces sonrió y tomo vuelo, el pájaro primero la observo con asombro por que su forma de hacerlo era delicada y elegante, bella y precisa y jamás había visto algo así. Luego aquel hermoso ser extiende su mano en el aire hacia el pájaro ofreciéndole a este la oportunidad de volar juntos así como pasaban esas horas de canto.
El pájaro sin dudarlo alzó vuelo y juntos los dos dieron vueltas a la isla, bailaron con las corrientes y se adentraron en el bosque sin tocar un solo momento el suelo.
El pájaro se sentía feliz nunca había tenido un compañero de vuelo tan bello que hasta se preguntaba a veces si era real y sí ahí estaba a su lado volando entre las nubes subiendo y bajando con las corrientes de aire y riendo, riendo como nunca la había escuchado, con su hermosa voz.
Finalmente el pájaro recuerda porqué ella le enseño sus alas y la tristeza que le había invadido por la bella dama al pensar que alguien la esperaba o que esa isla la ataba. Al volver a mirarla el joven pájaro dio un giro la cual hizo que la muchacha se detenga y gire en su dirección. Primero la joven pensó que quería ser el quien eligiera su lugar de paseo pero a medida que lo seguía vio como el pájaro se adentraba en el océano.
La niña siguió al pájaro hasta que las arenas de la isla se mezclaban con el mar, entonces la joven se frenó.
El pájaro siguió unos metros más pero la risa de la niña no se escuchaba, ni tampoco el batir de sus alas por lo que giró y entonces la vio.
Ella estaba parada a varios metros del límite entre la arena y el océano y lo que en su rostro antes figuraba alegría ahora se llenaba de tristeza.
El pájaro se acercó de nuevo a la isla y vio como la joven chica comenzaba a llorar. Primero lágrimas bajan por su mejilla hasta que el llanto cobró tanta intensidad que las ganas mismas de mantenerse en aire desaparecieron y la chica descendió sobre la playa y se arrodillo en la arena.
El pájaro estaba preocupado, no sabía cómo calmarla ni que había causado su tristeza. Incluso llegó a pensarse que él probablemente le había recordado algo al pensar en su vida y la niña si tenía alguien que la esperara o que se preguntase donde está, si extrañaba a sus familiares y si se sentía triste y sola pero solo lo ignoraba.
Para cuando el pájaro lo notó el punto fuerte de la lluvia los había alcanzado y los empapaba a los dos y el pájaro al ver que la niña seguía llorando la comenzó a guiar con su piar hasta el bosque donde los árboles frenaban un poco el agua.
La niña continua triste durante muchos días. El pájaro siempre iba y venía con la comida y notaba que a veces la lluvia frenaba cuando ella dejaba de llorar pero en cuanto las lágrimas la volvían a envolver las gotas del cielo volvían a caer.
La muchacha siguió así por semanas, incluso meses y el pájaro se preguntaba si alguna vez volvería a ver a esa niña tan llena de alegría y viva que cantaba bailaba e incluso volaba con él.
Los meses pasaron y con eso se hizo un año. La niña no dejaba de llorar, salvó cuando dormía pero entonces tenía pesadillas. El pájaro desesperado ya no sabía qué hacer. Como hacer que se calme, como hacer que deje sus pesadillas, como hacer que la abandone su tristeza y en cuanto llegaba a esa parte le invaden los por qué. Por qué llora, por qué no canta, por qué no sonríe, por qué no vuela, por qué… no quiere dejar la isla.
La niña, en cuanto el pájaro se hace esa última pregunta, deja de llorar y el cielo deja de largar su lluvia pero sigue dejando rastros de que la tormenta no había pasado. La joven se acerca al pájaro, que este estaba en una rama de un árbol viendo como su más intima compañera se dejaba llorar e invadir por la tristeza todo un año. Ella le extiende un dedo y el lleva sus patitas hasta a el y lo bordean dejando que esta linda pero triste criatura lo lleve.
Ella camina por el bosque sin estar tan entusiasmada y feliz como recordaba. Lo lleva hasta el centro del bosque, en el que un gran árbol habitaba. El pájaro ya lo había visto puesto que de ahí había nacido. Su nido había habitado ese lugar pero en cuanto salió del huevo no habían otros pájaros como él, salvó la joven que tenía en frente, ella lo alimentó y le enseño a volar y este había viajado por todo el mundo y había vuelto a su hogar para contarle lo que había visto, pero notó que ya no se comunicaba como antes, el le contó todo pero cuando la niña le hablaba el pájaro sorprendido notó que ya no le entendía. Y aun así permanecieron juntos el resto de los días bailando y cantando hasta que pasó lo que pasó un año atrás.
La muchacha acerco al pájaro hasta el árbol. El no comprendía lo que le decía pero veía como su cara de estar triste mientras hablaba tomaba una sonrisa y luego una pena. La niña dejó de hablar y llevó la mano donde el pájaro posaba hasta el pie del árbol. El pájaro notó entonces una placa que nunca había visto con letras que no reconocía a pesar de que había visto tantos tipos de letras en su vida.
La niña al ver la confusión del pájaro y la pena que sentía por no poder entender lo que ella le contó, por no poder leer lo que ella le muestra, por no poder hacer nada para que vuelva a sonreír como antes, para que cante, para que vuele, por no poder saber que le dice y la historia de ella. Y por ultimo por no poder entender por qué la niña llora y se pone triste con la idea de dejar esa isla solitaria, en medio de la nada.
La niña entonces comienza a cantar. No son como las otras canciones que le escuchaba decir, al principio tampoco comprende lo que quiere decir, pero las palabras le van llegando como si la música viajara lentamente de su voz hasta su ser y entonces entiende:
“Mi voz dulce que no llega a tus oídos,
Tu corazón sincero que olvido a escuchar.
Ven de nuevo, entona conmigo,
Que tu voz tiene un dulce cantar.
Sueña entonces dormido,
Vive el recuerdo del mar
Vuelve entonces al nido
Donde mi voz te puede alcanzar.
Ríe y llora el recuerdo,
Canta una bella canción
Entonces recuerda conmigo
La primera canción del amor.
Oh mi gran fiel amigo
Mi dulce y hermoso pichón
Recuerda una última vez
La razón de tu bella intención.”
El pájaro logra entender por fin entender, y junto con su canción el pájaro se ve inmerso en los recuerdos de la mujer, las imágenes y sonidos de su mente que se meten en la del joven pájaro.
Están en la misma isla años atrás, la joven esta igual de bella que esos días en la isla. Alegre y feliz pero ella está tomando la mano de alguien. Ella y el están enamorados y ella sabe lo que es y que él no puede estar para siempre a su lado. Y junto con la terrible realidad llega una tormenta parecida a la que azoto por un año entero a esta bella y desierta isla y en el centro donde estaba el árbol el joven muchacho es aplastado por un rayo. La niña lo llora durante días pero entiende que es un castigo del cielo por haberse alejado de su deber para amar a un joven mortal. La niña con mucha pena entierra al muchacho en medio de la isla y después de llorar la tierra durante años donde su cuerpo descansa crese un gran árbol. La niña todos los días se la pasa en el árbol, cantando y bailando para recordar a su amado, pero aun así ella se siente sola. Y es entonces cuando el pájaro dentro de los recuerdos de la mujer escucha la misma canción que le devolvió al pájaro el poder de entender a la chica y ve como su voz reacciona en el árbol de su amado creando un nido donde él nació.
El pájaro aun inmerso en sus recuerdos ve como la niña lo cría hasta que puede volar y luego le canta para que vaya a explorar. Pero entonces, cuando el pájaro sale de la isla la niña vuelve a estar sola, como esos días en el que le cantaba a su difunto amor. El pájaro tarda tres años en dar la vuelta al mundo, lo cual es raro para un ave normal. Pero dentro de los recuerdos ve como ella dejaba de cantar y le hablaba a su amado árbol. “oh, me pregunto si volverá, si me podrá escuchar, si me podrá entender” entonces el árbol le responde con la brisa “siempre te va a entender, es nuestra creación, nuestro amor, personificado en su ser, y si no lo hace sabes que siempre puedes volver a cantar la canción.”
El pájaro finalmente sale de los recuerdos, el cielo se había despejado, rayos de sol se infiltraban entre las hojas del árbol. El ave se encontraba sobre la placa en donde decía“aquí yace la pena y el castigo junto con la tentación del amor prohibido” y el pájaro entiende que no es un pájaro, que no nació de un nido, y entiende que es el amor prohibido lo que le dio vida, el amor no alcanzado de ella y el muchacho.
Ahora mismo la niña ah dejado de cantar, el pájaro entiende que su misión era mirar lo que se perdió la niña para luego contarle y hacerle compañía como suplente de su muerto amor.
La niña entonces le cuenta sus respuestas a las primeras preguntas. “¿Por qué la niña está tan feliz? ¿Acaso no se siente sola en esta isla vacía y desierta? ¿Por qué no quiere dejar la isla? ” La niña le explica y él vuelve a escuchar, la niña le dice “estoy feliz porque aunque el tiempo pase, yo seguiré a su lado, porque aunque no esté conmigo esta isla nos une para siempre por esto no me siento sola, y no tengo ganas de dejarla, porque si la dejo, me obligaran a olvidarlo, a olvidar la isla y con el olvido vendrá la destrucción, el árbol caerá y tu morirás. Por eso, amor mío lloré tanto, porque tu quieres que yo sea libre como lo fuiste tú, quieres que mire el mundo y siga adelante, pero si lo hago dejare atrás lo que tanto amo si solo sacó una pluma, mi destino me ordenará a obedecerlo y me mostrará que tienen razón que debo salir adelante y para cuando me dé cuenta, ya estaré lejos, y no podré volver jamás sin embargo lo cierto es que mientras te mostraba tu origen el me habló y dijo que debo seguirte, que tengo que seguir mi propio camino y olvidar lo que ya está perdido.” Él entonces comprende a la niña y se pone triste pero entonces recuerda “siempre puedes volver a cantar la canción” y se pregunta si la canción también la va a olvidar, y que pasará con él. La niña le entendió el pensamiento y le explico “la canción te dio la vida, junto con el amor, pero está canción no puede ser escuchada tres veces. Una vez que te vuelva a cantar tu morirás y eso será cuando vuele y deje este lugar.”
El que antes era un simple pájaro entendió lo que tenía que hacer, como fue creado a partir de su amor, es su deber morir por amor, y puesto que el vio el mundo y lo que se pierde la niña él es el que le ruega que cante.
“canta mi bella ángel, canta para mi canta para el aire, extiende tus alas hacia el mundo y sigue tu destino, te lo digo yo mi lindo tesoro el que fue creado de su amor y de tu voz el que vio lo que te espera el que te contó lo que te pierdes y el que se creó para perderte. La vida sigue para ti y termina para mí y para él, me pone triste verte ir, pero a cambio te pido que cantes que termines tu canción mientras vuelas lejos hacia el mundo hacia la vida y no te quedas sola en la muerte, y que luches, que luches por no dejar el recuerdo, por mantener los días en los que me cantabas y le cantabas que recuerdes nuestro vuelo y que recuerdes todo lo que hemos hecho por ti. Te pido que cantes y no me olvides.”
Las palabras del que antes era solo un ave llegan a sus oídos y la niña comienza la canción primero sentada, y luego toma vuelo. Al principio solo gira alrededor del árbol y observa como él y su pájaro se van marchitando. A medida que la canción avanza la niña se va alejando del lugar y lo último que ve el que antes era solo un pájaro antes de dejar este mundo, esta isla desierta y solitaria, esta vida que pasó al lado del ser más hermoso que habitó la tierra, son sus alas, tan blancas y puras, tan llenas de vida. El que antes era solo un pájaro escucha la última nota de su canción y mientras sus pequeños ojos de pájaro se cierran deja salir una lágrima.
La niña junto con esa última nota vuela por fin al mundo de los vivos, en ese momento su destino la rodea y se ve obligada a subir hasta el cielo y mientras la isla se hunde, el árbol se muere y el pájaro llora y se duerme para siempre, la niña extiende sus alas llega hasta su puesto de guardiana y canta otra canción a la que todos llamaron “la canción del recuerdo de amor”.
Los siglos pasan volando, la canción sigue sonando y en el interior de aquella bella dama el recuerdo de su amor que le dio vida a un ave que le dio luz a esa isla de la muerte que le dio cortos pero hermosos recuerdos de su amado siguen en su interior. Como le pidió el que antes fue solo un pájaro “Te pido que cantes, y no me olvides.”
05/10/2012.

Tu corazón sincero que olvido a escuchar.
Ven de nuevo, entona conmigo,
Que tu voz tiene un dulce cantar.
Sueña entonces dormido,
Vive el recuerdo del mar
Vuelve entonces al nido
Donde mi voz te puede alcanzar.
Ríe y llora el recuerdo,
Canta una bella canción
Entonces recuerda conmigo
La primera canción del amor.
Oh mi gran fiel amigo
Mi dulce y hermoso pichón
Recuerda una última vez
La razón de tu bella intención.”
El pájaro logra entender por fin entender, y junto con su canción el pájaro se ve inmerso en los recuerdos de la mujer, las imágenes y sonidos de su mente que se meten en la del joven pájaro.
Están en la misma isla años atrás, la joven esta igual de bella que esos días en la isla. Alegre y feliz pero ella está tomando la mano de alguien. Ella y el están enamorados y ella sabe lo que es y que él no puede estar para siempre a su lado. Y junto con la terrible realidad llega una tormenta parecida a la que azoto por un año entero a esta bella y desierta isla y en el centro donde estaba el árbol el joven muchacho es aplastado por un rayo. La niña lo llora durante días pero entiende que es un castigo del cielo por haberse alejado de su deber para amar a un joven mortal. La niña con mucha pena entierra al muchacho en medio de la isla y después de llorar la tierra durante años donde su cuerpo descansa crese un gran árbol. La niña todos los días se la pasa en el árbol, cantando y bailando para recordar a su amado, pero aun así ella se siente sola. Y es entonces cuando el pájaro dentro de los recuerdos de la mujer escucha la misma canción que le devolvió al pájaro el poder de entender a la chica y ve como su voz reacciona en el árbol de su amado creando un nido donde él nació.
El pájaro aun inmerso en sus recuerdos ve como la niña lo cría hasta que puede volar y luego le canta para que vaya a explorar. Pero entonces, cuando el pájaro sale de la isla la niña vuelve a estar sola, como esos días en el que le cantaba a su difunto amor. El pájaro tarda tres años en dar la vuelta al mundo, lo cual es raro para un ave normal. Pero dentro de los recuerdos ve como ella dejaba de cantar y le hablaba a su amado árbol. “oh, me pregunto si volverá, si me podrá escuchar, si me podrá entender” entonces el árbol le responde con la brisa “siempre te va a entender, es nuestra creación, nuestro amor, personificado en su ser, y si no lo hace sabes que siempre puedes volver a cantar la canción.”
El pájaro finalmente sale de los recuerdos, el cielo se había despejado, rayos de sol se infiltraban entre las hojas del árbol. El ave se encontraba sobre la placa en donde decía“aquí yace la pena y el castigo junto con la tentación del amor prohibido” y el pájaro entiende que no es un pájaro, que no nació de un nido, y entiende que es el amor prohibido lo que le dio vida, el amor no alcanzado de ella y el muchacho.
Ahora mismo la niña ah dejado de cantar, el pájaro entiende que su misión era mirar lo que se perdió la niña para luego contarle y hacerle compañía como suplente de su muerto amor.
La niña entonces le cuenta sus respuestas a las primeras preguntas. “¿Por qué la niña está tan feliz? ¿Acaso no se siente sola en esta isla vacía y desierta? ¿Por qué no quiere dejar la isla? ” La niña le explica y él vuelve a escuchar, la niña le dice “estoy feliz porque aunque el tiempo pase, yo seguiré a su lado, porque aunque no esté conmigo esta isla nos une para siempre por esto no me siento sola, y no tengo ganas de dejarla, porque si la dejo, me obligaran a olvidarlo, a olvidar la isla y con el olvido vendrá la destrucción, el árbol caerá y tu morirás. Por eso, amor mío lloré tanto, porque tu quieres que yo sea libre como lo fuiste tú, quieres que mire el mundo y siga adelante, pero si lo hago dejare atrás lo que tanto amo si solo sacó una pluma, mi destino me ordenará a obedecerlo y me mostrará que tienen razón que debo salir adelante y para cuando me dé cuenta, ya estaré lejos, y no podré volver jamás sin embargo lo cierto es que mientras te mostraba tu origen el me habló y dijo que debo seguirte, que tengo que seguir mi propio camino y olvidar lo que ya está perdido.” Él entonces comprende a la niña y se pone triste pero entonces recuerda “siempre puedes volver a cantar la canción” y se pregunta si la canción también la va a olvidar, y que pasará con él. La niña le entendió el pensamiento y le explico “la canción te dio la vida, junto con el amor, pero está canción no puede ser escuchada tres veces. Una vez que te vuelva a cantar tu morirás y eso será cuando vuele y deje este lugar.”
El que antes era un simple pájaro entendió lo que tenía que hacer, como fue creado a partir de su amor, es su deber morir por amor, y puesto que el vio el mundo y lo que se pierde la niña él es el que le ruega que cante.
“canta mi bella ángel, canta para mi canta para el aire, extiende tus alas hacia el mundo y sigue tu destino, te lo digo yo mi lindo tesoro el que fue creado de su amor y de tu voz el que vio lo que te espera el que te contó lo que te pierdes y el que se creó para perderte. La vida sigue para ti y termina para mí y para él, me pone triste verte ir, pero a cambio te pido que cantes que termines tu canción mientras vuelas lejos hacia el mundo hacia la vida y no te quedas sola en la muerte, y que luches, que luches por no dejar el recuerdo, por mantener los días en los que me cantabas y le cantabas que recuerdes nuestro vuelo y que recuerdes todo lo que hemos hecho por ti. Te pido que cantes y no me olvides.”
Las palabras del que antes era solo un ave llegan a sus oídos y la niña comienza la canción primero sentada, y luego toma vuelo. Al principio solo gira alrededor del árbol y observa como él y su pájaro se van marchitando. A medida que la canción avanza la niña se va alejando del lugar y lo último que ve el que antes era solo un pájaro antes de dejar este mundo, esta isla desierta y solitaria, esta vida que pasó al lado del ser más hermoso que habitó la tierra, son sus alas, tan blancas y puras, tan llenas de vida. El que antes era solo un pájaro escucha la última nota de su canción y mientras sus pequeños ojos de pájaro se cierran deja salir una lágrima.
La niña junto con esa última nota vuela por fin al mundo de los vivos, en ese momento su destino la rodea y se ve obligada a subir hasta el cielo y mientras la isla se hunde, el árbol se muere y el pájaro llora y se duerme para siempre, la niña extiende sus alas llega hasta su puesto de guardiana y canta otra canción a la que todos llamaron “la canción del recuerdo de amor”.
Los siglos pasan volando, la canción sigue sonando y en el interior de aquella bella dama el recuerdo de su amor que le dio vida a un ave que le dio luz a esa isla de la muerte que le dio cortos pero hermosos recuerdos de su amado siguen en su interior. Como le pidió el que antes fue solo un pájaro “Te pido que cantes, y no me olvides.”
05/10/2012.

Cambios
Tanto cambia que esté soleado
a ver todos los días la nieve.
El sabor del helado,
a tener todo el cuerpo congelado.
Tanto cambia esperar un día
al tiempo que tarde el paso de una vida.
Tanto cambia vivir volando
a volar soñando.
Tanto cambia sentirse vivo
a estar deprimido.
tocar el hielo,
o ver un rayo en el cielo.
Tanto cambia que sea rojo
a ver todos los días la nieve.
El sabor del helado,
a tener todo el cuerpo congelado.
Tanto cambia esperar un día
al tiempo que tarde el paso de una vida.
Tanto cambia vivir volando
a volar soñando.
Tanto cambia sentirse vivo
a estar deprimido.
tocar el hielo,
o ver un rayo en el cielo.
Tanto cambia que sea rojo
a que sea verde.
La medianoche,
con el mediodía.
Tantos cambios en uno mismo,
ser más duro,
vivir seguro
a tener dudas sobre el futuro.
Tanto cambia de la noche a la mañana.
Tantos recuerdos que no sirven de nada.
Te cambia y te hace más listo
Tanto te cambia el no querer lo mismo
Ser su sonrisa en la primavera
y en otoño estudiarla de afuera.
Los cambios son vida
el que no cambia no respira.
Siempre vemos los cambios en otro
cuando lo que cambia,
es tu forma de ver al prójimo.
Tanto cambio la misma escuela,
la misma casa, la misma persona
y tanto sufro quedarme en el ¿qué pasa?
No importa el tiempo que tardes
los cambios son siempre importantes
aunque tarde y el mundo tienda a aceptarlos
el sentimiento es feo, sin importar que pase.
La vida no es injusta por sus cambios.
Tú eres injusto con la vida.
La medianoche,
con el mediodía.
Tantos cambios en uno mismo,
ser más duro,
vivir seguro
a tener dudas sobre el futuro.
Tanto cambia de la noche a la mañana.
Tantos recuerdos que no sirven de nada.
Te cambia y te hace más listo
Tanto te cambia el no querer lo mismo
Ser su sonrisa en la primavera
y en otoño estudiarla de afuera.
Los cambios son vida
el que no cambia no respira.
Siempre vemos los cambios en otro
cuando lo que cambia,
es tu forma de ver al prójimo.
Tanto cambio la misma escuela,
la misma casa, la misma persona
y tanto sufro quedarme en el ¿qué pasa?
No importa el tiempo que tardes
los cambios son siempre importantes
aunque tarde y el mundo tienda a aceptarlos
el sentimiento es feo, sin importar que pase.
La vida no es injusta por sus cambios.
Tú eres injusto con la vida.
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