domingo, 5 de octubre de 2014

Apocalipsis

Resulta que creía firmemente en su regreso. Todo era igual salvo su presencia. María venía, las cuentas se pagan, la ropa limpia, la comida, la casa y casi todo en su lugar. Como si estuviera de viaje, de esos que son largos.
A pesar de saber bien que era vieja, tenía diabetes, vivió muchos años, enterró a su hijo, tomó muchas responsabilidades y aunque aparentaba ser una "pendeja" tenía sus años. Ella estaba.... bien.
Revivo una y otra vez esa noche pero me cuesta asociarlo a su idea. De todas formas lloro, nunca faltan las lágrimas y obviamente las personas con la cara de lástima sobre vos. Algunos comprendiendo y sintiéndose igual mientras otros no saben cómo actuar por lo tanto ponen esa expresión en sus rostros.
Tener estos sentimientos de angustia guardados para no hacer sentir mal a los demás -sobre todo a tu hermana que no deja de llorar y te sentís inútil a su lado- Entonces postergo mi tristeza ante todo y sigo con mi vida adelante, concentrándome menos, a veces echando de menos, otras olvidando, pero siempre en el fondo pensando en que volverá. Es que simplemente no puedo aceptarlo... porque salvo ella todo sigue tan igual..
Claro, sigue igual hasta que ya no más.
Es increíble cómo con un sólo cambio las cosas comienzan a caer. Mis ganas de estudiar, mis ganas de bailar, mis ganas de sonreír. Y quiero que todo vuelva atrás. Que venga María, que se limpie la casa, que esté ese olor, cuando llego del colegio, a la comida de la abuela. Y sobre todo deseo que ella esté viva.
Pero María deja de venir y ya voy entendiendo que esto es para siempre. Realmente está muerta. La casa sucia, la ropa en el cesto, la misma gotera en el mismo lugar pero un gran agujero de ausencia que pareciera sentir la mismísima casa.
Un mes y dos días hace ya de su muerte y yo sigo esperando que entre por esa puerta y grite "Hola, volví. Brenda bajá que te tengo que contar algo". Aunque voy cayendo como dije. Y no bajo por su voz porque voy entendiendo que ya nunca más va a volver a entrar. Entonces la tristeza crece y no puedo posponerla porque todas sus promesas no se van a cumplir y por mucho que lo deseó no llegó con sus diez años.
Ahora las cosas bobas como tener la mayoría de edad para salir a bailar ya no me importan, porque yo sólo quiero que vuelva y esté en mi graduación, me termine la pollera, me vea en yendo a la universidad y estando a mi lado. Pero es lo único que el ser humano todavía no ha logrado.... Hacer a las personas revivir.
¿Será por eso la gran obsesión del apocalipsis zombie, que sólo sea el deseo de ver vivos a los muertos?