La que no baila, la que no canta.
Ellas que viven quemando con sus miradas.
Una desea llorar, la otra gritar.
Una se cae y la otra se va.
Dos días, dos noches.
Dos deseos que provoques.
Uno para las estrellas y otros para los soles.
No hay mas de uno a quien reproche.
Niña que lee y sueña.
Niña que vuela de mente abierta.
Paises lejanos, horas que pasan.
Mas de una vez no sale de su casa.
Esos labios, dulce agonía.
Esas miradas, demasiado calor.
Esa noche en que mis ojos la vieron
Fue la única a la que conocieron.
Destinada al fracaso, por un fracaso.
Perdida en el cielo de las fantasías.
Maldecida ella siendo su propia víctima.
Jamás tendrá sus delirias.