del líquido que corre por tus venas
impulsando el deseo y llenando tu vida
de la más honda y terrible tristeza.
Imagina el poder de la pequeña gotita
genera risa, genera felicidad
pero con grandes sobresaltos
te hace llorar.
Admiren cómo cambia todo
tu forma de ver, de pensar, de sentir
de tocar, de mirar, de escuchar
y maldices sus efectos colaterales
cuando el único culpable eres tu
de darle el poder a la gota
para matarte.
Luego culpas al pobre líquido
cuando sólo el cuerpo destruido
no hacía más que cuidarte
del maldito auto daño cometido.
Tu pulso juega al sube y baja
acorde lo hacen tus emociones
cuando llega el momento más crítico
el pobre cuerpo se da por vencido.
Increíble como todo se arruina
por una maldita bebida.
o por ti misma, que sólo intenta
encontrar una salida.
Imagina cómo se siente él
y sufre en silencio porque
te llevaste todos los recuerdo buenos
y al pobre le quedan los mareos.
Ahora sólo te queda maldecir el pasado
y a la espera de que comprendan.
Porque puede que nunca en la vida
el pasado vuelva.
Bien increíble es cómo se arruina
algo que jamás empezó
ver la gran oportunidad que
con el efecto colateral se perdió.