miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tu muerte

Distante, agitado, casi desenfocado
Camina, lastima, escapa de su vista. 
Respira, marea, se sienta y espera. 
Sin voz y sin vida, la muerte ilumina.

Escapa por poco, 
le sigue de cerca. 
Lo pasa, y salta. 
La muerte lo atrapa. 

No inhala ni exhala. 
Su mente no piensa. 
No hay sangre en sus venas. 
Sin vida se queda.