Distante, agitado, casi desenfocado
Camina, lastima, escapa de su vista.
Respira, marea, se sienta y espera.
Sin voz y sin vida, la muerte ilumina.
Escapa por poco,
le sigue de cerca.
Lo pasa, y salta.
La muerte lo atrapa.
No inhala ni exhala.
Su mente no piensa.
No hay sangre en sus venas.
Sin vida se queda.